jueves, 22 de diciembre de 2016

Guerrismo






Como Alberto y yo somos buenos amigos desde hace mucho tiempo, quiero hoy haceros una especia de semblanza de él mismo, como lo veo yo. Alberto, Guerra para los amigos, es lo que sería hoy en día un antimodelo o, literariamente hablando, un antihéroe. En este mundo pragmático y capitalista, Alberto es un rebelde del sistema. Si todo el mundo fuera como Alberto Guerra, el neoliberalismo se iría a pique en dos minutos.

Esto lo digo porque las bases vitales de Alberto Guerra son la literatura, el amor (sexual) y el alcohol, sustentos de vida con los que nuestro querido presidente Mariano estaría muy en desacuerdo. Gente como Alberto hacen que nuestro mundo valga la pena. Alberto es capaz de reunir muchos amigos a su alrededor y compartir con ellos su filosofía de vida, una filosofía tan atractiva que muchos se han convertido ya al “guerrismo”. Aquí, precisamente, hay hoy muchos empiristas afiliados a esta nueva filosofía vitalista alejada de dogmas y sistemas.

Su filosofía de vida hecha objeto se llama Séxtasis. Su editorial nace de la experiencia sexual, etílica y literaria, y plasma en las páginas que edita ese amor pasional por las ganas de vivir, las ganas de amistad y el cachondeo.

Hoy podemos estar haciendo historia, quién sabe, en este café literario de Madrid. Hoy vamos a brindar por la poesía hecha juego. Para que pase a formar parte de todas las facetas de nuestra vida. Gracias Alberto Guerra, gracias Leticia Forzani, por este regalo que es poder formar parte de la historia de Séxtasis, rodeado, además, de tan buenos poetas y amigos.


¡Viva el “guerrismo”!


DIEGO MEDINA POVEDA

viernes, 16 de diciembre de 2016

PRESENTACIÓN FUNNY GAMES




FUNNY GAMES es un póquer de juegos en uno. Con solo 44 cartas podrás sumergirte en 4 universos paralelos: WAR GAME (un juego erótico-festivo para encuentros etílicos,) IMAGINE GAME (un juego de creación para veladas literarias), TRADITIONAL GAME (póquer, tute, mus... ¿cuántos más conoces?) y POETRY GAME (40 poemas breves para combinar como más te guste). 4 poetas, 4 palos, 4 modalidades de juego, diversión sin límite.


ALBERTO GUERRA OBISPO

Porque amas verme hacer aquello que amo,
crees que me amas cuando me ves escribiendo,
pero deberías amarme siempre que te veo

porque te estoy haciendo a ti con la mirada.


DIEGO MEDINA POVEDA

La vida es todo el tiempo que nos queda
para tratar de ser sin conseguirlo.


SESI GARCÍA

Han pasado las calles de antes
como dolores rojos de garganta.
La tos floja que nunca olvida.
La rápida postal de varios pasos.


JULIO SANTIAGO

Soy
una
puta
muy
envidiada,
trabajo
la
mejor
esquina
del
“alma”.



domingo, 4 de diciembre de 2016

DIME CÓMO ESCRIBES Y TE DIRÉ QUÉ BEBES




Era sábado. Estrenaban el ciclo “Dime cómo escribes y te diré qué bebes”. No podía perdérmelo. Como ya sabéis, soy un adicto a los eventos donde fusionan el arte y el alcohol. Llegué pronto. Muy pronto. Justo a la hora que marcaba el cartel. Varias personas se saludaban al fondo del local y comenzaban a sentarse en las mesas. Decidí no juntarme con el populacho y quedarme en la barra. Hay noches que prefiero camuflarme en el anonimato y disfrutar del trago y el verso en soledad. Los días lluviosos me ponen melancólico. También alcohólico. No sé si la rima consonante tiene algo que ver. Decido empezar con un vermú mientras espero a que el show eche andar. Lo termino justo cuando veo al barman colocar una hilera de botellas delante de mí. Sonríe. Un buen camarero sabe cazar al vuelo a un mejor cliente. “Esta noche tenemos evento” susurra. “Por eso he venido; pero prefiero estar aquí. Me gusta paladear el ambiente desde la lejanía. No hay ningún problema, ¿no?”. “Ninguno. De hecho usted va a ser el primero en probar el cóctel”. Observo al chaval mientras prepara la obra maestra. Es preciso como un químico y ágil como un escultor. Dentro de poco deberían incluir la mixología dentro de las bellas artes.

Un minuto después tengo ante mí un Singapur Sling. El cóctel favorito de Vázquez Montalbán, el trago más famoso del sudeste asiático, la bebida estrella de esa noche sin estrellas y con lluvia. Comienza el espectáculo. Toma la palabra Alberto Guerra, el coordinador etílico-artístico de Xelavid. El creador de los “cuenbates” y las “catas literarias”. Un hombre que adora el arte y el alcohol a partes iguales. Nos introduce con soltura por el mundo de los destilados contándonos numerosas curiosidades de la bebida que tengo entre las manos. El porqué del nombre, los ingredientes, el origen, qué famosos fueron adictos a él. Después llega la parte literaria. Manuel Vázquez Montalbán, bebedor asiduo del Singapur Sling. Comienza a intervenir Sesi García, el artista invitado, estudioso de la obra del creador de Pepe Carvalho.

 Alberto y Sesi se interrumpen, ríen entre ellos, se respetan, intercambian distintos pareceres sobre el alcohol y la literatura. Parecen interpretar una escena dialogada de cualquier película con aires de grandeza. Pero no son genios, son humanos que disfrutan hablando, conociendo, bebiendo y degustando. Saben de licores y literatos, y esa sabiduría contagia al resto de la sala. Me dan ganas de salir corriendo a comprarme un libro de Vázquez Montalbán. El Singapur ya me lo he leído. Pido otro. Engullo copas y letras a partes iguales. La gente no me sigue el ritmo pero sigue el evento con atención. Cuando ves a alguien disfrutar con lo que hace también te hace disfrutar a ti. Ojalá en la universidad existieran clases tan divertidas. Como dice Carvalho en El premio “saber el origen de los placeres aumenta la capacidad de gozarlos”.


Termino mi segundo Singapur Sling. Sigue lloviendo. Concluye el acto y todo el mundo comienza a felicitar a los protagonistas, a intercambiar impresiones, a emborracharse. Algunos también se marchan. Siempre ha habido clases. Me ha gustado el espectáculo. Repetiré seguro. He echado un vistazo a las próximas sesiones y no tienen desperdicio. Poetas de la talla de Julio Santiago (travestido de Gloria Fuertes) o prosistas afilados y oscuros como Quique Fernández (disfrazado de Hemingway). Decido pedirme un islay. Pensar en escritores norteamericanos me trae a la memoria el whisky. Además, el scotch ahumado es la mejor forma de quemar una noche. No quiero salir. Hoy no. Prefiero irme a la cama, seco y calentito. Antes de introducirme en mi lecho de suerte cojo un libro. Los pájaros de Bangkok. Demasiada poesía y Singapur Sling en mis venas para no volar, al menos un par de páginas, hacia el sudeste asiático.  



Alex Sawa